Querida, desde mis 40 años de experiencia como gorda soportando la presión de una hermana delgada (ojo, ella no me decía nada jamas) y una madre delgada que constantemente ha sido controladora y machacona hasta la saciedad te diré que que nunca, nunca, nunca lo va a entender. Siento ser tan dura, pero es así.
Por circunstancias de salud (principio de diabetes, un ligamento de rodilla roto…etc) yo he adelgazado muchísimo, he pasado de 137 a 80 kgs, y su única preocupación es que no me salga de la dieta para que no vuelva a engordar, que no deje de ir al gimnasio (cuando me pego bailando bailes latinos mas de 10 horas semanales con la cantidad de ejercicio que eso supone).
Así que como dicen las compañeras… ármate de paciencia y un buen escudo de indiferencia, que se que es muy complicado, pero es lo único que te va a ayudar.
¡Mucho animo preciosa!