Mira, mi padre me dijo un día: no te pongas leggins que tienes el culo demasiado grande para llevarlos (cabe decir que mi padre parece la gallima caponata. Tiene un barrigón cervecero que flipas y las patas delgadillas)
Le mire, me puse los leggins y ahora voy todos los días con unos.
Pasa y se feliz. Quierete, si no se quieren ellos o ellas es problema suyo. Vivirás más feliz.
Yo le he enseñado poco a poco a mi madre con una sonrisa en la boca que soy muuuuuuy feliz estando gorda y cada vez está cambiando más el chip o eso me parece a mí.