¡¡Ay enamorada anónima, diría que todas hemos estado ahí!! Bueno, igual nos hemos quedado más o menos tiempo atrapadas, pero por ese rincón de los amores imaginados hemos pasado todas en mayor o menor medida. Lo malo de los «futuros imaginados con parejas imaginadas» a las que en el fondo no conoces en profundidad es que siempre siempre siempre van a parecer más idílicos de lo que en realidad habrían podido llegar a ser si hubiese pasado algo. Vamos, que te has montado una película de amor y lujos con ese compañero cuando en realidad no ha pasado ná de ná. Y dirás tú, pues si yo eso ya lo sé, pero ¿¿y qué hago yo ahora?? ¿¿qué?? ¿¿cómo se sale de la merdè vital esta??
Se sale como siempre, pasando por la zona gris marengo o marrón caca de la vida, vamos, estando hecha un asquito por dentro, sintiéndonos feas y tontas y tan pequeñitas e insignificantes que parece que vamos a desaparecer por momentos, peerooo (y aquí viene lo fundamental) una tiene que empezar a pisar la calle como si se creyese Beyoncé o Lady Gaga. Vamos, que hay que actuar a ratos como si estuvieses estupenda de la vida. Ojo, no digo que niegues estar mal, pero sí que tomes decisiones y te propongas metas, planes y actividades agradables, que te emocionen, te supongan un reto y hasta te asusten un poco. Cuanto más grande sea el espacio en tu vida dedicado a ti misma y todas esas otras cosas y personas, más pequeño te va a parecer ( y acabará siendo) el dedicado a pensar/ensoñar con ese «amante imaginado».
A veces nos quedamos estancadas porque creemos que tenemos que esperar a que los malos momentos pasen solos antes de hacer nada más cuando en realidad es más fácil (de fácil nada) y rápido cuando somos nosotras las que nos movemos para construir nuestra propia historia aunque no estemos aún como nos gustaría (esta es la filosofía de esta página al fin y al cabo, disfruta lo que tienes mientras trabajas por lo que quieres)
Espero que toda esta parrafada te haya servido de algo porque estoy segura de que tienes mucho por descubrir y disfrutar. :)