Después de que haber tenido experiencias con las bombas de humo post polvete, esto es lo que hago yo ahora: espero. Sí, aunque tenga ganas. ¿Por qué? Porque, y en esto hablo única y exclusivamente por mí, no me compensa el calentón del momento con lo mal que me siento cuando después de acostarnos desaparecen de la faz de la tierra o pasan del “eres el amor de mi vida” al “en realidad yo ahora no busco nada serio, sabes?”.
¿Aún así alguno se cuela y te acaba dejando tirada igualmente después de haberte sentir más magia que en todas las pelis de Harry Potter juntas? Por supuesto. Pero créeme, que te ahorras unas cuantas decepciones, porque la mayor parte en cuanto ve que no va a mojar en breves de repente ya no puede quedar porque le surgen mil compromisos irrechazables o directamente se evaporan.
Aun así, como te dicen en otras opiniones, estoy de acuerdo en que estas cosas no son ciencia exacta y cada una tiene que actuar como mejor se sienta y como quiera.
Un besazo y mucho ánimo!