Hola Anna. Decirte que yo me encuentro igual. Tengo tambien 25 años. Y hace dos terminé mi primera relación, duró un 1 año (si no contamos el año de idas y venidas con el tonteo,). Y lo acabamos dejando porque, resumiendo, el se «desvivia» por mí pero yo no era capaz de hacer lo mismo, no sentía ese noseque de las peliculas como has dicho. Y me encantaba estar con él (en todos los sentidos), era la persona más buena del mundo, nos reíamos mucho juntos y del uno del otro, es decir, todo era perfecto excepto porque no sentía el noseque romanticon.
Puede parecer que sea culpa de la personalidad, pero no es así, soy una persona alegre, que va repartiendo cariño a todos mis amig@s. Pero cuando llegó este chico, fui todo lo contrario. Fuera de la intimidad no tenía ese apego hacia él que tengo con la gente cercana a mí.
Y a día de hoy me sigue ocurriendo igual, lo intenté con un amigo del instituto, pero mis sentimientos no iban más allá de lo físico. Líos esporádicos de una noche y nada más.
Y que no os engañe, me considero una persona que cree en el amor, (a primera o décima vista) que lo busca, pero que al parecer, algo dentro nuestro lo rechaza. Como tú dices: Es una incógnita sin resolver.
Mi diagnóstico (o mi mantra para autoconvencerme) es que somos unas románticas que no creemos en el amor. Y que por ahora la manera de llevarlo es no esperar nada y dejar que pase cuando tenga que pasar.