Gente mala la hay en todos lados y qué desagradable que todas te hayan tocado juntas. Yo también estoy gorda y me operé varias veces el año pasado, la última en noviembre, y la verdad es que todos los médicos y enfermeras fueron encantadores, en ningún momento pusieron ningún impedimento a mi sobrepeso, ni siquiera me lo nombraron, aunque obviamente a la hora de darme la vuelta en la operación y eso (también fue epidural) la enfermera pidió ayuda porque sola no podía, pero sin llamarme gorda ni nada, a parte todas encantadoras y con muy buena cara. Solo la doctora en la última revisión me dijo que debía perder peso (estoy operada de la rodilla) porque era contraproducente, pero el resto, encantadores.