A mí me vais a perdonar, pero me surgen muchas dudas que van más allá de si la pareja de esta chica será buen padre o no. Primero: ¿acogida temporal o adopción? porque el ingente trabajo de mentalización que requiere una acogida y la generosidad desprendida que requiere saber que serás madre temporal es mucho mayor, a mi parecer, que adoptar definitivamente a una criatura que ya sabes que será tu hijo.
Luego, parece como si te hubieras encaprichado de un crío en concreto. Esto me huele a chamusquina. Cuando te presentas como candidata a ser familia acogedora, pasas millones de filtros (informes de idoneidad de los dos miembros de la pareja, estudio de la situación económica, visitas a tu hogar…) y, al final, te adjudican a la criatura en función de sus necesidades y de lo que tú puedes aportar. No ves al crío hasta el final del proceso. En cambio, en tu caso, o trabajas en un centro de menores o bien dices que estás empezando el proceso por el final. ¿Cómo has visto a ese niño y sabes su historia si aún te estás planteando integrarte en el sistema de familias de acogida?
Por otra parte, con 30 años y sin hijos, no tienes el perfil típico para ser familia de acogida. Normalmente se buscan padres que ya hayan tenido experiencia criando hijos o matrimonios más mayores.
No lo sé, pero hay algo en esta historia que no me parece verídico.