Cada pareja es un mundo y nuestras opiniones no van a hacer que la tuya cambie, porque si te provoca un sentimiento visceral, va a seguir ahí te digamos lo que te digamos.
Habla con él.
Si no te gustan esos comentarios, no te gustan y punto. Las bromas son bromas mientras se ríen tanto el que las hace como el que las recibe.
Una vez hablado, si él deja de hacer esos comentarios, significará que simplemente no pensó que fuese a sentarte mal, así que problema resuelto.