Ay cariño, siento muchísimo que tuvieras que pasar por una experiencia así. Suerte que fuiste valiente de contarlo y tus padres te creyeron, a saber qué habría pasado si no. Espero que estés bien.
No obstante (y tengo que decirlo, porque si no reviento) NADA justifica la violencia hasta tal grado, ni siquiera el ojo por ojo. Los ojos morados, cara hinchada y puntos en los labios es una señora paliza, maltrato infantil y no hay nada de lo que sentirse orgulloso en ello. Entiendo la rabia de tu padre y la necesidad de protegerte pero esto es una auténtica barbaridad.