Claro que te entiendo.
Primero: es normal que al tener ganas y tu pareja no, eso te provoque cierto enfado. Es totalmente normal, es como si quieres helado de chocolate, tienes dinero para comprarlo, sabes cómo llegar a la tienda pero luego resulta que llegas y no tienen. Pues jode. Pero de ahí a culpar al dependiente y actuar desmesuradamente con él, pues hay un trecho.
Segundo: últimamente se da socialmente un miedo a ser tachado de violador por el feminismo que está en auge, y en éste contexto, los hombres se sienten amenazados, así que es común que reaccionen cómo lo ha hecho tu pareja. Pero que sea común no quiere decir que este bien.
Yo lo que haría es esperar a que se le pase «la ebullición del enfado» y poder hablarlo calmados. Intenta hablar desde lo que sientes, no desde lo él hace, porque sino culpabilizas y se cerrará en banda. Ejemplo: no es lo mismo decir «Es que TÚ me obligas» que decir «Me siento obligada». Porque la primera la respuesta será «Yo no te obligo!» pero en la segunda nadie puede decirte que no te sientes así, porque eso es indiscutible. No sé si me explico. Quizá la respuesta sería «Yo no quería hacerte sentir así», pero tú puedes hablar desde ahí y tener más opción a explicarte.
Espero haberme explicado bien :) Un abrazo! Y sobretodo: Si no tienes ganas, no tienes ganas. No hagas las cosas por obligación, sino porque de verdad quieras. Vale? Disfrutarás más tú y él.