Sí. Me pasa lo mismo y cuesta confiar aunque no se pierda la ilusión. Me he preguntado miles de veces: seré yo el problema? Y analizándolo desde todos los ángulos, tengo claro que no, el problema es tan simple y absurdo como un fato de «mala suerte», no hay más. Confiemos, a tod@s nos llegará nuestro momento. Vivan l@s romántic@s!