Tu marido tiene dolores, pero también tiene dos orejas con las que escucharte. ¿Se lo has dicho claro? ¿Y sigue sin hacerte ni caso? Entiendo que está en una situación complicada, pero eso no le da derecho a ignorarte así. Comparto el consejo que te da Beatriz, ofrécele un psicólogo. Si no quiere ir… es duro decirlo, pero no tienes la obligación de estar con él sobre todas las cosas.
Lo de siempre: no puedes ayudar si tú no estás bien.