Creo que has llegado a un punto de inflexión. Tienes dos opciones:
1) Sigues con tu marido por miedo a probar una vida nueva
2) Le mandas a la mierda y sigues tu camino pensando sólo en TI y en TU FELICIDAD.
Supongo que tantos años con él, crean un dependencia emocional y un miedo lógico a lo desconocido pero hazte una pregunta: «Realmente quieres vivir así el resto de tu vida?» Si la respuesta es no, ya tienes un objetivo.
Un abrazo!