Me casé el año pasado. Ciertamente cada uno de los invitados fue invitado porque de verdad queríamos que estuvieran allí. Y dejamos muy claro que no esperábamos nada. Aún así, como tengo a mucha gente querida dispersa, hubo quien no pudo venir y me lo explicaron tal cual. No me pareció mal, me dio penita, pero lo entendí perfectamente.
Es mejor decir la verdad, porque si notas que te dan largas sí que puede doler un poquito.