Pase por una situación así con una expareja y al final de muchas broncas, en las que me daba la razón y la alegría del orden duraba 15 días cuando tenía suerte, lo único que funcionó fue establecer un calendario, como en un piso compartido, por escrito y pegado en la nevera. Establecer las responsabilidades de cada uno por días, por semanas, como queráis. Obviamente adaptado según las horas de trabajo/estudio de cada uno. Porque si él no se responsabiliza de la limpieza, de que la ropa esté limpia y la nevera llena no le dará importancia a dejar las cosas por en medio o no recoger las cosas que use. Estuvimos con el sistema de tareas casi un año hasta que el se acostumbro a que nuestra casa era de los dos para lo bueno y para lo malo.
Si él está dispuesto a cambiar, se puede, no tiene porqué ser así toda la vida. Pero él tiene que querer.
Suerte y ánimo!!