Mi historia probablemente no es muy clara, puesto que yo salí gracias a engordar poquito a poco, con un nutricionista que sabía que me iba a mantener sana, mucho gym y tal. Al final eso me parecía más tortura que no comer, y seguí yendo al gym, pero menos, a comer más lo que quería… y hasta hoy, que me parece impensabel darme un atracón y que me miro al espejo y pienso que para mis 32 años y bajadas y subidas de peso extremas estoy bien, arrepintiendome de haber buscado siempre lo que no tenía en vez de valorar lo que tenía.
A mí me ha ayudado mucho el feminismo. No he venido aquí a ser un objeto de decoración. Mi cerebro y mis actos me importan mucho más. La gente más increíble que conozco, más atractiva, no es la que objetivamente son más guapxs y delgadxs.
Cuando estás realmente ocupado en otras cosas, apenas te miras al espejo. Hace poco me pasó que tenía restos de maquillaje del fin de semana y no me di cuenta hasta varios días después, porque no me había mirado en el espejo. Es complicado en esta puta era de las fotos y los reflejos. Estamos obsesionados con nosotros mismos. Te invito a mirar para afuera.