A ti te gustaría, pero él te lo dejó y te lo sigue dejando claro: no quiere una relación. Es que ahí no hay más que hacer… por él.
Ahora mírate a ti: ¿Estás sufriendo? Aléjate. Cuanto más tardes, más te costará y más herida saldrás.
Entiende que la vida fluye, que no siempre tenemos lo que queremo y que no podemos tener a todo el mundocon nosotros y de la forma que nosotros queremos.
Lo de siempre: sal, conoce gente, deshabitúate, haz otras cosas. Lo acabarás olvidando (y conociendo gente genial que sí quiera estar a tu lado de la manera que tú quieres).