Hola! Creo que lo que cuentas del cambio de colegio es clave para entender en parte lo que te pasa, pero eso no es culpa tuya. Los cambios de pueblo o ciudad, y sobretodo a según qué edades, pueden ser muy dolorosos y complicarte la existencia, especialmente si eres una persona con poca facilidad para establecer lazos con la gente.
En muchas ocasiones a lo largo de mi vida he estado en situaciones similares (tengo unos añitos más que tú), y la más jodida fue más o menos a tu edad, también con un cambio brusco de entorno. En ese momento pillé una buena depresión que me impedía mirar la situación fríamente: me sentía una mierda, que no le importaba absolutamente a nadie, que no valía para nada y un bicho raro; al final, me pasaba el día llorando. Ahora, con el paso del tiempo, me he dado cuenta que no soy una persona común, pero que la gente que lo es tampoco me interesa. En cambio, el mundo está lleno de gente especial que merece la pena y con la que seguro que te entenderías a la perfección.
Qué te recomiendo, pues? Que no esperes a que la gente te llegue, que seas tú quien propicie encontrarla. Muévete, motívate, apúntate a actividades que te gusten (deporte, baile, cultura, lo que sea), no te pongas límites a ti misma. Y si tu entorno más cercano se te queda pequeño, por poco que puedas busca en otro cercano pero desconocido.
Y si lo que quieres es alguien que te escuche, siempre te queda la opción de hablar por internet. No es lo mismo, lo sé, pero tienes a mucha gente a tu alcance y, aunque está lleno de locos, seguro que alguien bueno encontrarás (aunque tendrás que tener los ojos bien abiertos!).
Un saludo, y ánimo!