Bueno…
Lo primero, decir que cuando estabas pesando “una tonelada” también estabas buenorra. Lo que tú no sabías vértelo. Y tengas 20 o 40, no importa, tu problema no es tu edad, sino tus prejuicios.
Voy a obviar el texto superficial, y lo único que te aconsejo es que aprendas a quererte y a ver las cosas buenas de los demás, lo que tienen dentro, y si un tío te pone burra, tenga la edad que tenga y tengas la edad que tengas, dale pa’lante.