Lo que me duele de tu historia es que no dices que no te guste el deporte, sino que te da vergüenza el gimnasio al que vas y ponerte ropa de deporte.
Es realmente triste que esas sean las principales razones, porque no tienen nada que ver con el deporte en sí, sino con los complejos.
Mi opinión es la siguiente, no dejes que nada te frene, si allí no te sientes cómoda vete a algún sitio donde sí lo estés y cuando hayas cogido confianza, ve con tu novio. Él lo entenderá si se lo explicas bien.