Parece que hables de mi ex jefa. Empezó a decirme primero que me quitase el rojo del pelo, siguió con que me tapase más el cuerpo y acabó insultandome delante de los clientes llamándome gorda, prohibiendome comer o beber en mi jornada laboral y acabe con una depresión de caballo. No le pases ni una o se tomará confianzas asquerosas.