Yo creo que más que empatía (que también) hace falta ASERTIVIDAD. No confundamos la libertad de expresión para aprovechar a insultar, puesto que hay maneras y maneras de decir las cosas; creo que podemos decir lo que opinemos, por supuesto, pero no pensamos en cómo puede estar sintiéndose la otra persona. Hay que saber decir las cosas que queremos, pero de manera adecuada.