Desgraciadamente la gente tiene una gran manía con opinar sobre los cuerpos de los demás, y normalmente no es para hacerte cumplidos. Sino para decirte cosas que tu ya sabes, pero de forma despectiva, queriéndote decir que aquello que forma parte de tu cuerpo es algo malo.
Por ejemplo yo mido 1’50 y la gente siempre te lo dice, incluso al conocer por primera vez a alguien, «uiiii que bajita eres», «cuantos años tienes?», «por qué no llevas tacones?». Te tratan como si fueras inferior a los demás.