Recuerdo con mi niño de bebé, que la gente le cogía las manitas a mi hijo y luego él se las metía en la boca, con lo cual era un festival de microbios.
Tienes razón y has de marcar tu espacio personal y el de tu bebito, que se ofendan si quieren, como mi madre dice “Más vale una vez colorá que ciento amarilla”
Un abrazo cariño