Hola guapa!
Primero me gustaría contarte que a mí me pasa lo mismo cuando tengo ansiedad y que a pesar de que es una sensación muy desagradable SE SUPERA y SE VENCE. Sé cómo lo estás pasando, pero solo te quiero recomendar que no te obsesiones demasiado: sé que es difícil no hacerlo porque uno no entiende muy bien qué es lo que le pasa y solo piensas en volver a poder tragar de manera normal. No sé si ya has pedido ayuda psicológica o si has visitado algún médico que te ayude de verdad (después te comento sobre eso, pero me ha dado mucha rabia leer el comentario que te hizo). Lo primero que te van a decir es que, aunque te parezca que tienes algo físico, es tu mente la que te juega una mala pasada. Así que cuanto menos pienses en ello, mejor. A la hora de comer, intenta distraerte con algo que te guste y que te haga desviar la atención (ver la tele, una serie, una peli, hablar con alguien…). En mi caso me funcionaba ver algo en la tele y estar sola, ya que me agobiaba que alguien que no fuese mi familia me viese comer «raro». Si ves que algún día no te entra nada y solo te agobias, no te fuerces a comer algo que sabes que no te va entrar ese día (obviamente NO estés sin comer nada, como has hecho hasta ahora come purés, batidos, zumos, leche o sopas con varios ingredientes que te aporten energía y nutrientes). Simplemente piensa que seguramente el día siguiente será mejor y estarás más tranquila. También empieza comiendo cosas que te gusten o que tengan una textura suave (a mí al principio me resultaba fácil comer cosas como canelones, croquetas, tortillas francesas, quesos, yogures, patatas fritas, pan blandito, tomates, purés, sopas…) y poco a poco puedes ir incorporando carnes como el pollo asado (que está bastante blando), pasta, ensaladas y huevos fritos o duros. Por último prueba con los arroces y las legumbres (en mi caso esto era lo que más me costaba porque me daba la sensación de que se me quedaban granitos atorados en la garganta, no sé si para ti es igual). Cuando fui al psicólogo también me recomendaron ir reduciendo el tiempo de las comidas poco a poco (yo los primeros días los pasé realmente mal, llegué a tardar casi dos horas para comer, me frustraba muchísimo y no veía la manera de salir de ahí). La idea es que si tardas más, no te tortures, y vete reduciendo el tiempo: una semana te pones de límite hora y media, la siguiente 1 hora, la otra 45 minutos y así sucesivamente hasta que recuperes tu ritmo normal.
También me recomendaron hacer ejercicios de relajación muscular y de respiración para bajar la ansiedad y me recetaron un ansiolítico, pero eso obviamente depende del médico y de la gravedad de tu ansiedad.
Cambiando de tema, me parece verdaderamente lamentable el comentario de ese ser que se cree médico. Yo estudio medicina y jamás se me ocurriría decir eso a un paciente que lo está pasando mal, es un ejemplo de mala praxis clarísimo. Ponle una queja y cambia de médico, ya verás como hay muchos dispuestos a tratarte como te mereces. Ya sé que es difícil, pero intenta no darle más importancia a ese comentario.
Mi último consejo es que des prioridad a tu salud física y mental. Ahora lo que más importa es reducir tu ansiedad y procurar que comas bien y todo este proceso no te repercuta demasiado en tu salud. Es más, a título personal no te recomendaría perder peso en estos momentos. Cuando yo pasé por eso a mí me daba la sensación de que cada kilo que perdía era una victoria de la ansiedad. Al final solo perdí 3 kg y me siento muy orgullosa de no haber perdido más porque significa que logré controlarlo a tiempo. Si quieres perder, que sea por ti y cuando estés bien a nivel físico y mental.
En fin, no me enrollo más. Espero haberte ayudado de todo corazón! Mucho ánimo!