A ver, quien algo quiere algo le cuesta. Yo empecé dejando el embutido, después la carne y finalmente el pescado. Al principio puedes intentar sustituir alimentos pero no te acostumbres porque la comida vegetariana y vegana o sabe igual. Yo era de las que le horrorizaba las acelgas o la coliflor y ahora me encanta. Es cuestión de reeducar el paladar. No es imposible pero comer carne está tan normalizado que hace que cueste un poco. ¡Ánimos!