Hace unos 23 años eso mismo le pasó a mi madre. Le decían que era una ernia por estar demasiado gorda. Por suerte tenía amigos que trabajaban en hospitales y le hicieron todas las pruebas hasta que dieron con que tenía un cáncer que en ese entonces era desconocido aquí en España. En ese mismo momento los propios médicos fueron los que pusieron una denuncia contra el médico que le dijo que era una hernia. A día de hoy ese médico sigue sin ejercer.
Estos casos se tienen que denunciar. Porque cada día pasan. Por desgracia.