Yo creo que precisamente porque el mundo está fatal tener un hijo y educarlo en la empatía, en la rebeldía, en el pensamiento crítico y en la lucha contra la desigualdad puede marcar la diferencia.
De todas formas yo la maternidad la veo como un trabajo que requiere mucho esfuerzo si te gusta el trabajo, lo coges (aunque a veces te digas «quien me mandaría…») Y si no te gusta, pues no lo coges… No creo que haya que estar andando justificándose taaanto, ni en un sentido ni en otro…