Hola amiga, yo no he llegado a ese punto de perpetuo sufrimiento hacia la muerte, pero si hay momentos que lo pienso, ya que el dolor de la pérdida de un ser querido es lo más duro que hay. Pero esas cosas no nos tienen que obsesionar como te ocurre, por lo que te recomiendo que si, vayas a tu médico de cabecera y se lo cuentes, el/ella te podrá derivar al psiquiatra o psicológicos de la seguridad social.