Hola bonita, la solución que planteas en los comentarios, lo de vivir separados es una idea genial. Pero habiendo estado en una situación similar, y como ya te han comentado varias personas, te diría que el amor no es sólo compartir los buenos momentos. Es en ese tipo de cosas donde se ve el verdadero carácter de una persona. En mi caso, mi chico y yo tenemos maneras muy diferentes de entender la convivencia y hemos tenido que ceder los dos para poder estar tranquilos y que la relación esté equilibrada. Hemos llegado a un acuerdo económico, yo pago mucho menos de alquiler y a cambio me ocupo de las labores de casa y las compras aunque él cobra menos que yo. Las labores de limpieza son un trabajo y como tal debería estar valorado, son horas de tu vida que no dedicas a otras cosas, y te lo dice una persona que ha trabajado limpiando casas y hoteles. Si decidierais seguir viviendo juntos, lo justo sería que buscarais a alguien que se encargue de las labores de limpieza que le toquen a él y que, por supuesto, corran de su bolsillo. Y si en una época de tu vida a ti te tocó poner dinero de tu parte porque él no tenía pasta y ahora cobra más que tú y no es capaz de ver que la situación está en desequilibrio, el problema no es el dinero ni la limpieza, es algo mucho más serio. Comentas que es su dinero. Piensa en cuánto dinero has puesto tú de tu bolsillo cuando él andaba corto, una cantidad aproximada. Ese dinero era tuyo también, ¿no? ¿Qué hubiera pasado si no lo hubieras puesto? Hace tiempo tuve una relación con un chico que terminó rápido en cuanto me di cuenta que me quería de chacha y de chocho. No, cariño, o ponemos los dos de nuestra parte o el barco hace aguas.
Tú misma dices que estás renunciando a tener hijos y a casarte con esta persona. Si para ti es importante una boda y los niños, piensa hasta qué punto estás cediendo por una persona que no parece tener muy en cuenta tus deseos.
Un abrazo enorme