Yo no lo dejaría por sólo ese hecho. Pero sí estaría ojo avizor y a la mínima palabra malsonante, falta de respeto, celos, atisbo de control, preguntarte dónde estás, con quién y qué haces, crítica a tu ropa, decirte que no vales para algo, hacerte sentir culpable por algo que le molesta a él,… a la mínima saldría huyendo.
Pies de plomo y los ojos bien abiertos.