Te diré una cosa: la vida da muchas vueltas. Cuando lo dejé con mi pareja, reunirme con nuestro entorno me resultaba muy doloroso. Todo mi núcleo siguió con sus vidas y sus relaciones, mientras yo estaba totalmente rota por dentro. Ni siquiera tuve el apoyo de mi mejor amiga. Y a pesar de que en ese momento pensaba que sería imposible que dejase de doler, con el tiempo la herida se fue cerrando hasta cicatrizar. Me costó dos años, mucha reflexión sobre cómo era mi pareja y mi relación, y mucha reflexión sobre mí misma.
No hay una respuesta mágica para que deje de dolerte hasta el alma cuando ves a esa persona. Nada de lo que te digamos lo hará menos doloroso. Estás pasando el proceso de duelo, intentando asimilar y reajustarte a la vida sin él. Si crees que la distancia te puede ayudar, adelante, pero como dicen más arriba, no creas que será la solución definitiva porque muchos de los problemas te seguirán.
Cuida muchísimo de ti misma, trabájate, refuérzate, empodérate, quiérete. Como he dicho al principio, la vida da muchas vueltas y estoy segura de que, una vez se cierre la herida, volverás a disfrutar de la vida y quien sabe, si encuentras un compañero que te llene muchísimo más de lo que lo ha hecho él.
Ánimo y quiérete.