Yo soy la madrina de mi sobrina y no estoy ni bautizada. A sus padres les hacía ilusión y yo adoro a la cría así que tampoco me supuso más trauma que comerme un par de charlas y una misa.
Nadie me pidió papeles ni nada.
Así que no sé, si tus principios no te dejan pues tendrás que hablarlo con la familia.