Suena retorcido, pero hay que entender que lo que te gusta es una ficción, como a quien le gusta el cine gore o los videojuegos extremadamente violentos. El problema es que haya gente a la que le guste y le parezca un modelo válido para la vida real, por eso es peligroso el acceso a contenidos así en edades tempranas o sin recibir ninguna educación sexual y afectiva, pero esto puede aplicarse a toda la pornografía.
Puedes coger la mano de tu novio cuando estéis al tema y ponértela en el cuello. Y coméntale que te excita. A mí es algo que en determinados momentos me excita, y también se lo hago a mi novio de vez en cuando, a él le excita verme en esa posición de «poder» en ciertos momentos, aunque generalmente somos dados al sexo «vainilla». También podéis probar a fingir determinados roles, siempre que os guste a ambos.