A mí me ha pasado exactamente lo mismo toda la vida. Peso 47kg y soy alta, o sea, que soy bastante canija. Tengo momentos de sentirme afortunada porque estoy perfectamente sana porque joder, hay gente con problemas de verdad y tú aquí quejándote porque eres más plana que la tabla de planchar, pero hay otros momento que desearía engordar 10 kg para sentirme mejor conmigo misma. Odio con toda mi alma el comentario «a tí lo que te falta es un buen cocido» que a mí me dan ganas de responder «y a tí una buena hostia» o comentarios de que qué alta o qué patitas tienes etc etc.
Pienso exactamente lo mismo que tú, eso a una persona bajita no se lo dirían y a una persona gorda tampoco. Por qué a mí sí, te crees que a mí no me molestan tus comentarios sobre mi cuerpo?