A mí me pasa algo parecido. En dos situaciones distintas.
La primera con un vibrador tipo conejito. Me da muchísimo placer (hasta el punto de decir no aguanto más) pero no llego a nada más.
La otra, con el chico con el que estoy. Cuando me toca me vuelvo loca pero no consigo ir más allá.
En los dos casos disfruto pero sí es cierto que me quedo con que me falta «algo».