Hay cosas, como lo de los regalos o no invitarte a eventos familiares (tipo cumpleaños) que sí pueden comprenderse aunque no te gusten, tanto por el dinero como por la diferencia de tradiciones. Pero lo de ser unos guarros o lo de la comida no tiene ninguna justificación, no la tendría ni aunque fueran extremadamente pobres. Es más, si yo fuera tu chico sabiendo cómo son mis padres me aseguraría de que todo estuviera en orden, limpio, con toalla extra y comida antes de que vinieras, porque me moriría de vergüenza. Háblalo con él sin echarle la bronca y con sinceridad, dile que no te sientes integrada ni cómoda y que no quieres tener que tolerar esas cosas, y que si él quiere que vayas más se asegure de que no tengas que vivirlas.