Siempre viene bien hacer la dieta junto a una amiga.
En mi caso, empecé a hacer una dieta junto a una amiga y cada nos íbamos felicitando y piropeando mutuamente cuando notabamos cambios.
Si no quieres hacer dieta tu, siempre puedes animarla cuando veas que se va a dar «por vencida».
Tener a alguien apoyando de una forma u otra siempre ayuda.