Sí, es maravilloso que los hijos no se lleven mucho tiempo, pero más maravilloso aún es poder tener un techo sobre vuestras cabezas y comida que llevarse a la boca y por lo que dices, el único que trabaja es tu marido… Yo me lo pensaría muy bien, porque al contrario de lo que se dice, el amor no lo puede todo, no te paga las facturas, ni los pañales, ni nada.