Tranquila. Hace muy poco estuve en la misma situación que tú. Sabes que no vas a ser la excepción, pero algo dentro de ti quiere creerlo. Te llegas a creer los “te quiero” de una persona que cada día se acuesta en la cama con una que no eres tú. Qué te voy a contar. De todo aprendemos, de las decepciones también. Solo te mando un abrazo fuerte y que sepas que no por esto implica que debamos
Conformamos con alguien que nos quiera “bien” pero por quien no tengamos sentimientos, sino ser capaces de poder llegar a un equilibrio. Te mando un beso grande, no te vengas abajo, ahora distánciate y recomponte. Con la cabeza bien alta.