Pues yo con la mía pasé al otro extremo… todo lo que yo decía le parecía bien, pero al punto de no dar opiniones ni cuando se las pedía. “Es tu día y yo no pinto nada” era su lema. Hasta tuve que obligarla a que la maquillen para la boda porque “no soy yo la que se tiene que lucir” Pasado el tiempo lo hablé con ella y ni siquiera lo recordaba, piensa que para ellas es una ocasión súper importante y los nervios las superan.