Así estaba yo hace cinco años, decidí dejarlo porque él era bueno y yo simplemente deje de sentir… con los años me he dado cuenta que lo quiero con toda mi alma, que necesito estar con el, aunque el ya hizo su vida… pero no puedo evitar que me de un vuelco el corazón cada vez que me llama para hablar con el niño o viene a casa a recogerlo…