Tu padre es mayorcito para hacer lo que quiera y tú eres mayorcita para no meterte en donde no te llaman. Además que estás prejuzgando a tu padre como un consumidor consciente de trata (que no prostitución) sin saber siquiera si las chicas de ese club están ahí voluntariamente o no ni en qué condiciones (porque sí, hay chicas que prefieren trabajar en clubs). Puedes intentar darle el sermón de que la prostitución es Satanás pero lo único que conseguirás es que ponga los ojos en blanco, si es que no te corta antes de que lo hagas porque no es asunto tuyo. Tu padre tiene vida sexual y la lleva como quiere, no puedes controlarla ni sería sano que lo hicieras. Supéralo y ya está.