Soy ginecóloga y la verdad me parece increíble y desgarrador lo que cuentas. Nuestra profesión tiene dos vidas en juego en un instante y eso es mucha responsabilidad. Creo que es una profesión vocacional, pero como en todos sitios hay desastres. Siento que no pudieras disfrutar del momento como merecías. Teneis todo el derecho de pedir, preguntar, que os expliquen, buscar un hospital donde os respeten. Quejaos, poned reclamaciones, gestos así no pueden quedar impunes.