Estoy de acuerdo en que idealizar el parto y la maternidad como si todo fuera de color rosa no ayuda y es algo que se tiene que trabajar como sociedad. La lactancia puede costar, el postparto puede ser duro, son muchos cambios, quizás lágrimas. Yo tuve un embarazo de mierda, con diabetes gestacional y mucha preocupación por temas del bebé. Ahora bien… De ahí a lo que le pasó a esta chica hay un mundo. Quizás algunas de las prácticas no se podían haber evitado pero no cuesta nada dar un trato humano y lo de la Kristeller sin avisar… Flipo.
En lo que sí discrepo es en lo del hospital privado / público. Yo tuve mi parto inducido en uno público, muy largo, durillo y por lo tanto traté con mucho personal y con tres matronas distintas y creo firmemente que por mucho protocolo que tenga un hospital, la diferencia está en la persona que te toque. Por suerte el proceso largo lo pasé con unas matronas super dulces, que explicaban, acompañaban, animaban. La última hora con una ya mayor que me hizo varios comentarios que tela, que si no estaba respirando bien, me toqueteó las vías para cambiar tubos haciéndome un daño terrible. Luego en planta y en neonatos por el bebé todas un encanto. Así que por desgracia ne llevo sabor agridulce por la única que me topé solo una hora pero que fue la que atendió el nacimiento en sí. Lo que sí que tenemos que hacer es poner quejas porqué hay cosas que no se pueden normalizar y que los protocolos, que todo hospital tiene y suelen ser decentes, realmente haya un control para que los cumplan todos los sanitarios.