Así estuve yo, un año, con una persona que le daba igual si me veía o si no. Eso sí, tenía sus costumbres conmigo muy arraigadas, llamarme todas las noches y decirme te quiero, sin ganas y con cara de asco.
Tambien darme besos secos.
Un día le dije lo que me pasaba. Y él me contestó que luego me llamaba, esperando que se me pasara… Le dije que no me llamara, y no lo hizo. Hace un año. Folllabamos una vez al mes, siempre acabábamos con un tirón que le dejaba una semana hecho un inútil, en la rodilla, brazo, hombro.
Yo iba a su casa, después de trabajar una semana enterita, y él me esperaba ya en pijamita, ya cenado y con una bolsa de agua caliente en la rodilla. Yo iba pintada, duchada y peinada de peluquería.
Conclusión… Le ha dado igual estaba como el tuyo, acomodao