¡Hola!
Mira, tienes que entender que no todo el mundo está pasando por tan buen momento como tú en sus vidas. Yo siempre he sido super linda con mis amigos y me alegro muchísimo cuando les pasa algo bueno, incluso aunque a mí me vaya mal; pero cuando mi novio de toda la vida y yo lo dejamos estaba tan mal que no podía ni salir de casa y evitaba a mis amigos con pareja como si fueran la peste. No era envidia, ni intentaba hacerles daño, era sólo que verlos me recordaba mi propia situación, me dolía y no quería estar todo el día pensando en lo mismo.
De igual manera, cuando he aprobado mi oposición durísima con una nota muy buena me he dedicado a consolar a mis amigos que no la habían sacado, no tienen trabajo o no les gusta el que tienen, no a recordarles mi super puesto nuevo. Todos me han felicitado, pero entiendo que los que están mal en ese aspecto no me van a llamar todos los días para decirme lo maravillosa que soy, ni el primer día de trabajo. Al revés, ahora los llamo yo a ellos.
Si tus amigos te han apoyado en tus malos momentos, asegúrate de estar también en los suyos y no centrarlo todo en ti. Cada uno tiene su vida y sus problemas, y a veces necesitan compartirlos, no sólo escuchar a alguien hablar de lo bien que les va todo. Tú tienes ya suficiente con lo bueno que hay en tu vida, ahora te toca compartir esa felicidad para hacer felices a los demás, no tomártelo todo personal.