Buenos días chicas!
Pues a mí me ha tocado un matrón, uno estupendo. Os cuento, estoy de tres meses nada más pero en tan poco tiempo he cogido bastante peso porque el embarazo me ha disparado la tiroides de la que nunca había sufrido antes y esto me da un hambre voraz. Además, sufro unas nauseas terribles que tan sólo se me apaciguan un poco comiendo y mi cuerpo se niega a vomitar, así que dos más dos cuatro, voy cogiendo kilos. Siempre había escuchado que las matronas metían mucha caña con este tema así que fui con miedo a la consulta sabiendo que me tocaría pesarme. Tengo sobrepeso pero no creo que sea para fustigarme, peso 83 kg con 1,65 de altura, teniendo en cuenta que 6 u 8 kilos los he cogido a causa de estos problemillas que os he contado. Bueno pues cuando entré en la consulta me sorprendió ver a un hombre en vez de a la típica matrona mujer, estereotipos que tenemos, además físicamente el tío está grandote y lleno de tatoos para más señas, con cicatrices y marcas porque resulta que es luchador, imaginaos mi cara en un primer momento, pero me pareció estupendo, lejos de sentirme poco comprendida, me hizo sentir super cómoda, se preocupó mucho de él primer momento y me trató como a una prima o una hermana, atento en todo momento. Le comenté mis miedos con coger peso y me dijo que era normal y no pasaba nada, que no estuviera preocupada por eso, tenía que disfrutar del embarazo, que ya iríamos controlando eso y nos pondríamos a recuperar después del parto. Consejos nutricionales y demás sí, pero nunca me hizo sentir culpable y estoy encantada con mi matrón de la SS.