En mi caso mi suegra es una petarda de manual y no termino de pillarla, lo mismo es un ser de luz que parece que se ha desayunado un ángel que te pone a escurrir en un momento, sin miramientos, sin que le digas nada, metiéndose donde no la llaman, no estoy exagerando la situación es tal que le he planteado a mi pareja intentar llevarla a un profesional por qué yo voy cansada de tragar y el día que reviente yo también se va a liar parda y no quiero. Mi suegro se tiene el cielo ganado, aunque no hablamos mucho. Con este panorama yo voy a casa de ellos una vez a la semana, mí decisión ha sido la siguiente, llegar, sentarme en el sofá e intentar camuflarme con los cojines. Si vamos a comer colaboro con poner/quitar la mesa y recoger, ni el móvil uso y cuando a la señora se le enciende el piloto pongo el automático y no escucho. Es lo mejor que puedes hacer