Los amores platónicos son eso, platónicos, esa es su gracia. Todo ese «amor» está basado en el ideal que tienes de alguien, que para nada tiene que coincidir con la realidad. Tú a tu marido lo quieres porque has estado con él y sabes como es, ya sea convivencia, en la cama, su forma de gestionar problemas, el cómo te quiere, etc. El otro te gusta porque lo tienes idealizado y QUIZÁ sea buen compañero de vida, pero quizá no. Tirar una relación que va bien por alguna dudilla de «y si» sobre alguien que tienes totalmente idealizado porque nunca has tenido nada con él… ¿Te vale la pena? Piénsalo.